César, Ramiro y yo

Abril del 2006, yo tenía 23 años y conocí un par de chicos, quienes con el pasar de los días se volvieron las personas más importantes para mí, mis amigos, mis hermanos.

César, un chico de corta estatura, de aspecto pícaro y decidido, muy inteligente y con buenos temas de conversación, vivía con su abuela en una casa muy grande, con ambientes que se prestaba para todo tipo de acontecimientos (y cuando digo todo es todo), esto era bien sabido por Ramiro, de estatura promedio pero más bajo que yo, quien llevaba algún tiempo acudiendo a un gimnasio; con los que recién conoce actúa como “machito”, era algo descarado y quizás por su edad le inquietaba mucho el sexo; él sacaba el máximo provecho a la casa de Cesar, pues llevaba “amigos limeños” – pues no vivíamos en Lima – para pasar gratos momentos (sexuales). Ramiro no era egoísta, de vez en cuando llevaba un amigo para César también.

De mí deben saber que estaba en el ambiente desde mis 19, por esa razón había vivido otro tipo de experiencias y cuando se las conté presumo que su curiosidad se activó. Para ellos solo existía el Downtown Valetodo – la discoteca gay más famosa de esos tiempos – pero yo les comenté que había un abanico de lugares que visitar y acto seguido ya estábamos de camino allá. Solo 2 horas en bus nos separaban de la capital, de todas esas experiencias y lugares que no teníamos en nuestro ciudad.

Primera parada: Un video Bar en la avenida Canevaro. Para César era un mundo nuevo y para Ramiro además era la oportunidad perfecta para presumir sus 6 meses en el gimnasio. No sé en que momento entre el primer y segundo piso y sus pasillos oscuros los perdí de vista, pero después de unos minutos los vi. Ramiro estaba besuqueándose y manoseándose con un tipo en una pequeña sala en el primer piso, las hormonas las tenía revueltas, y Javier estaba escondido en un cuarto oscuro, haciéndole sexo oral a un hombre mayor: «¡Qué miras mierda!» – me dijo al verme parado allí, pero a pesar de eso no se detuvo en su actuar.

Después de esto la confianza entre nosotros aumentó, digo… luego de verlos en pleno acto no había tapujos ya, mas no todo lo que buscábamos era sexo. Ramiro conocería a Mario, él que fue su pareja por unos cuantos meses. Cesár quería lo mismo, pero lo único que conseguía y que conseguiría desde ese día en adelante era solo unas buenas cogidas con los hombres de los que se “enamoraba”. Yo, aunque era algo movido, yo perseguía la misma causa.

No nos era difícil resentirnos, teníamos temperamentos e ideas distintas, pero así como peleábamos sabíamos divertirnos. La casa de Javier es testigo mudo de todo lo que vivimos. En ese año los conocí y nos volvimos amigos, salíamos juntos y conocíamos lugares nuevos. Experiencias, desilusiones, alegrías, tristezas, todo eso compartimos y aunque ha pasado mucho tiempo, recordar es volver a vivir.

Preséntate (entrada de muestra)

Esto es una entrada de muestra, originalmente publicada como parte de Blogging University. Regístrate en uno de nuestros diez programas y empieza tu blog con buen pie.

Hoy vas a publicar una entrada. No te preocupes por el aspecto de tu blog. Tampoco te preocupes si todavía no le has puesto un nombre o si todo esto te agobia un poco. Tan solo haz clic en el botón «Nueva entrada» y explícanos por qué estás aquí.

¿Por qué es necesario?

  • Porque proporciona contexto a los nuevos lectores. ¿A qué te dedicas? ¿Por qué deberían leer tu blog?
  • Porque te ayudará a concentrarte en tus propias ideas sobre tu blog y en lo que quieres hacer con él.

La entrada puede ser corta o larga, una introducción de tu vida o una declaración de los objetivos del blog, un manifiesto de cara al futuro o una breve descripción del tipo de cosas que pretendes publicar.

Te ofrecemos algunos consejos útiles para ayudarte a empezar:

  • ¿Por qué publicas tus entradas en lugar de escribir en un diario personal?
  • ¿Sobre qué temas crees que escribirás?
  • ¿Con quién te gustaría conectar a través de tu blog?
  • Si tu blog resulta ser un éxito a lo largo del próximo año, ¿qué objetivo te gustaría lograr?

No tienes por qué atarte a las decisiones que tomes ahora. Lo bueno de los blogs es que evolucionan constantemente a medida que aprendemos nuevas cosas, crecemos e interactuamos los unos con los otros. Pero está bien saber dónde y por qué empezaste, y plasmar tus objetivos puede darte más ideas para las entradas que quieres publicar.

¿No sabes por dónde empezar? Tan solo escribe lo primero que se te ocurra. Anne Lamott, autora de un libro sobre cómo escribir que nos encanta, afirma que debemos permitirnos escribir un «primer borrador de mierda». Anne está en lo cierto: tan solo tienes que empezar a escribir, y ya te encargarás de editarlo más tarde.

Cuando todo esté listo para publicarse, asigna entre tres y cinco etiquetas a la entrada que describan el centro de atención de tu blog: escritura, fotografía, ficción, educación, comida, coches, películas, deportes… ¡Lo que sea! Estas etiquetas ayudarán a los usuarios interesados en tus temas a encontrarte en el Lector. Una de las etiquetas debe ser «zerotohero», para que los nuevos blogueros también puedan encontrarte.

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